Falsos autónomos en clínicas de psicología: qué está pasando y cómo prevenir sanciones
En los últimos años, la Inspección de la Seguridad Social ha intensificado su control sobre las condiciones laborales en las clínicas de psicología. Cada vez más centros reciben visitas de inspectores que analizan si las colaboraciones con psicólogos autónomos son realmente mercantiles o encubren una relación laboral.
Pero ¿qué significa esto para los profesionales y para las clínicas? En este artículo te explicamos qué son los falsos autónomos en psicología, cómo afecta a las clínicas, qué sanciones pueden imponerse y cómo prevenir riesgos.
El panorama actual de la psicología en España
El momento socio-sanitario ha impulsado la demanda de servicios psicológicos: la normalización del acceso a la terapia, especialmente entre jóvenes, y el aumento de casos derivados de problemas sociales y laborales han favorecido al sector.
Sin embargo, el camino del psicólogo emprendedor no siempre es fácil. Según encuestas recientes:
El 88,6% de psicólogos realiza un posgrado tras la carrera.
Solo el 8,6% emprende directamente.
El 89,3% prefiere trabajar como contratado en clínicas antes de dar el salto como autónomo.
Con el tiempo, muchos de esos profesionales ganan seguridad, construyen cartera de pacientes y terminan trabajando por cuenta propia o colaborando como autónomos en varias clínicas.
Autónomos vs contratados en psicología
Psicólogo autónomo
Trabaja por cuenta propia, pagando su cuota de autónomos y emitiendo facturas.
La relación con la clínica se define como mercantil: ambas partes acuerdan condiciones en un contrato de colaboración o arrendamiento de servicios.
Tiene independencia sobre su fiscalidad (IVA, IRPF) y sobre cómo organiza su facturación.
💡 En teoría, es un acuerdo entre profesionales independientes.
Psicólogo contratado
Firma un contrato laboral con una clínica o empresa.
La entidad gestiona los impuestos y cotizaciones.
Tiene derechos y obligaciones definidos: vacaciones, horarios, salario fijo y cobertura legal.
💡 Aquí la relación está regulada por convenio y supervisada por la Seguridad Social.
Qué está ocurriendo en las clínicas
En la práctica, la línea entre autónomos y contratados se ha vuelto difusa. Muchos psicólogos autónomos trabajan con horarios fijos, bajo supervisión de la clínica y con pacientes derivados directamente por el centro.
La Inspección de Trabajo interpreta estas situaciones como relaciones laborales encubiertas.
Durante las inspecciones se solicita documentación como:
Contratos o acuerdos de colaboración.
Facturación, porcentajes y reparto de honorarios.
Registros de pacientes y cancelaciones.
Horarios de trabajo y turnos.
Protocolos de primera cita y derivación de pacientes.
👉 En la mayoría de los casos, los inspectores concluyen que debería existir un contrato laboral, no mercantil. Y aquí empieza el problema.
Sanciones por falsos autónomos en psicología
Las consecuencias económicas son muy serias:
Multas económicas:
Pueden superar los 6.000 €.
Si se paga pronto, puede aplicarse un descuento del 40%.
Liquidaciones retroactivas:
Se calculan las cuotas de Seguridad Social que la clínica debería haber pagado, hasta 4 años atrás.
Incluyen recargos por impago.
Impacto en la clínica:
Una sanción puede superar los 100.000 € en clínicas con varios profesionales.
Muchas pequeñas clínicas no pueden asumir este gasto, lo que pone en riesgo su viabilidad.
📊 Ejemplo realista:
3 psicólogos trabajando 4 años como autónomos → la inspección determina que eran falsos autónomos → la clínica debe pagar más de 130.000 € en liquidaciones y multas.
Criterios para detectar un falso autónomo
Los inspectores valoran tres criterios principales:
Dependencia
El psicólogo no controla su agenda.
El centro marca horarios y vacaciones.
La relación es más cercana a un contrato laboral que a una colaboración.
Ajenidad
Los pacientes pagan al centro, no al psicólogo.
El profesional utiliza los recursos y materiales de la clínica.
Los frutos del trabajo no dependen directamente del autónomo.
Retribución
El psicólogo cobra siempre una cantidad fija, independientemente de las sesiones.
La clínica establece el precio y la forma de pago.
⚠️ Regla general: si hay dudas, la Inspección asume que es relación laboral.
Por qué existe tanta confusión
Incluso desde los colegios profesionales se reconoce la ambigüedad normativa. El problema es que no hay criterios claros ni uniformes, lo que deja a muchos profesionales en situación de indefensión.
Un inspector puede interpretar la colaboración como mercantil.
Otro inspector, con condiciones casi idénticas, puede calificarla como laboral.
Ante esta falta de claridad, el riesgo para las clínicas es muy alto.
Cómo prevenir sanciones en tu clínica de psicología
Aunque no existe una fórmula mágica, hay medidas que puedes tomar:
Asesoramiento profesional
Trabaja con abogados y consultores especializados en el sector sanitario.
Revisa tus contratos de colaboración.
- El modelo que ha venido sirviendo hasta ahora no es claro, ya no es un acuerdo de colaboración, sino que la clínica debe prestar los servicios al autónomo (y le cobre por ello.
2. Documentación clara y transparente
Define por escrito las condiciones mercantiles.
Guarda facturas, acuerdos y registros de actividad.
3. Separación de roles
Evita imponer horarios o turnos fijos a los autónomos.
- Revisa quién cobra a los pacientes, quién tiene el historial clínico.
- Los autónomos deben tener sus propios materiales de uso para atender.
Da libertad para organizar agenda y pacientes.
4. Formación y actualización
Mantente al día de cambios normativos.
- Participa en jornadas y eventos de colegios profesionales.
5. Actuar rápido ante una inspección
Contacta con tu abogado antes de entregar información.
Prepara toda la documentación con asesoramiento legal.
👉 En Etual te acompañamos con nuestro programa de cambio de modelo de negocio clínicas y falsos autónomos, diseñado para reducir riesgos y ayudarte a gestionar inspecciones con seguridad.
Conclusión
La figura del falso autónomo en psicología es un problema creciente que puede poner en riesgo la estabilidad de clínicas y profesionales. La falta de claridad normativa genera inseguridad y sanciones desproporcionadas.
La clave está en anticiparse, asesorarse y diseñar modelos de colaboración más seguros. Así protegerás tu consulta y podrás seguir creciendo sin sobresaltos.